La peregrinación del 2 de febrero a Mamma Schiavona, entre tammorre, devoción y derechos
El 2 de febrero, día de la Candelora, el Santuario de Montevergine —abadía benedictina que domina el Monte Partenio en el territorio del municipio de Mercogliano, en la provincia de Avellino— se convierte en el corazón de una de las fiestas más singulares de Campania. Peregrinos, grupos musicales y curiosos llegan desde Nápoles, desde la Irpinia y de toda la región para la bendición de las velas y para rendir homenaje a la Virgen de rostro oscuro, a quien todos llaman aquí Mamma Schiavona, «aquella que todo lo concede y todo lo perdona».
«Juta» en dialecto napolitano significa subida: es la peregrinación, antiguamente realizada a pie, que lleva desde el valle hasta la explanada de la basílica. La tradición cuenta que en el siglo XIII, dos jóvenes enamorados, sorprendidos juntos y abandonados atados en la montaña para morir de frío, fueron liberados y salvados por la Virgen. De esa leyenda nace el vínculo fortísimo entre el santuario, los femminielli napolitanos y, hoy en día, toda la comunidad LGBTQIA+, que cada Candelora sube a Montevergine para pedir protección y ser reconocida tal como es. Las crónicas atestiguan la presencia de este rito ya en la edad moderna, y desde 2002 la jornada ha adquirido también un valor explícito de reivindicación civil.
La banda sonora de la Candelora es la de la tradición popular campana: las paranze con tammorre, castañuelas y voces entonan tammurriate y cantos devocionales en la explanada del santuario, mientras los bailarines se alternan en círculo. Vestidos llamativos, pañuelos de colores, exvotos y cirios acompañan un rito que une la liturgia católica y la cultura popular sin solución de continuidad: se reza, se canta, se baila y luego se almuerza en comunidad.
Un derrumbe ocurrido el 25 de noviembre bloqueó la carretera provincial de acceso al santuario, aislando Montevergine durante meses. Por primera vez en décadas, el 2 de febrero de 2026 la Juta no pudo llegar a la basílica: la celebración se trasladó a la Iglesia de la Annunziata de Mercogliano, donde el padre Vitaliano Della Sala recibió a peregrinos y femminielli. La subida al santuario fue pospuesta, no cancelada; la reapertura progresiva de los accesos, primero a pie y en funicular y luego por carretera, devolvió Montevergine a sus peregrinos en la primavera siguiente.
Lo que hace única a la Candelora de Montevergine es precisamente la convivencia de diferentes planos: la devoción mariana auténtica de miles de fieles irpinos y campanos, el patrimonio inmaterial de las tammurriate y, al mismo tiempo, la presencia histórica de personas trans y homosexuales acogidas a los pies de la Virgen negra. Es una fiesta religiosa contemporánea, seguida cada año por medios nacionales, alcaldes de la zona y personajes públicos, y vivida por la gente local como parte integrante de su propia identidad.
El municipio de Mercogliano, a los pies del Partenio, es el punto de partida natural de la juta: desde aquí sale el funicular que en pocos minutos supera el desnivel hacia la abadía, y aquí se encuentran el Palacio Abacial del Loreto y los locales que acogen a los peregrinos. Alrededor, la Irpinia ofrece bosques, pueblos y una gastronomía de montaña que completa la jornada festiva.
El 2 de febrero de 2026, el Santuario de Montevergine seguía siendo inaccesible debido al derrumbe del 25 de noviembre, que había arrasado algunos tramos de la carretera provincial de conexión entre Mercogliano y Ospedaletto d'Alpinolo. La peregrinación hacia Mamma Schiavona fue, por tanto, pospuesta, pero no cancelada.
La Juta se trasladó a la Iglesia de la Annunziata de Mercogliano, donde el padre Vitaliano Della Sala —quien ya en 2002 había abierto las puertas de su parroquia a la comunidad de los femminielli— recibió a los peregrinos celebrando la misa y la bendición de las velas. Algunas lecturas litúrgicas fueron confiadas a personas trans y a artistas drag, un hecho calificado como histórico por los organizadores.
Tras la liturgia, la fiesta continuó según la tradición, con el almuerzo compartido, brindis y la «tombola scostumata» (bingo pícaro), con la presencia de representantes de la Associazione Trans Napoli (ATN), del alcalde de Mercogliano y de numerosos fieles llegados desde Nápoles y la Irpinia.
Lunes 2 de febrero de 2026 — Mercogliano (AV)
La peregrinación al Santuario de Montevergine fue pospuesta hasta que se garantizara la seguridad de la carretera: el santuario volvió a ser accesible a pie y en funicular en primavera, mientras que la reapertura provisional de la carretera de acceso tuvo lugar el 24 de mayo de 2026.
En coche: salida Avellino Ovest de la A16, luego dirección Mercogliano; la carretera de acceso al santuario sube por el Monte Partenio (verificar siempre el estado de la circulación, afectada por obras tras el derrumbe del noviembre anterior).
En funicular: el funicular de Montevergine sale de Mercogliano y llega al santuario en unos siete minutos. Servicio activo principalmente los fines de semana y festivos; aparcamiento disponible en la estación del valle.
A pie: los senderos históricos de la peregrinación suben desde Mercogliano y desde Ospedaletto d'Alpinolo.
Participación libre y gratuita en las celebraciones. El funicular tiene un billete de ida y vuelta de unos 5 euros (trayecto sencillo unos 4 euros, con descuentos para menores de 18, mayores de 65, residentes y grupos).
Santuario de Montevergine, Mercogliano (AV) — teléfono +39 0825 72924, sitio oficial santuariodimontevergine.it.
Ninguna foto por el momento. ¡Comparte las tuyas!
5 fotos máx., 5 MB por foto (JPG, PNG, WebP)
Ayúdanos a mantener actualizada esta ficha. Cada propuesta es verificada por nuestro equipo antes de la publicación.
Aún no hay puntuación — ¡sé el primero!
Ningún comentario por el momento. ¡Sé el primero!
Comparte tu experiencia con la comunidad.
Santuario di Montevergine
Località Montevergine, 83013 Mercogliano