La primera cita gastronómica del año en el pueblo de Montasola, en Sabina
La Fiesta del Polentone y de las Polentas Tradicionales se celebra en Montasola, un pequeño municipio de la provincia de Rieti, en el Lacio. Es la primera gran cita enogastronómica del año en Sabina: tiene lugar durante los primeros días de enero, cerca de la Epifanía, cuando el pueblo medieval encaramado entre olivares se llena de visitantes llegados de Rieti, de Roma y de todo el valle del Tíber.
La fórmula es sencilla y por eso funciona desde hace años: el centro histórico se convierte en una ruta del sabor; caminas entre callejones, placitas y bodegas abiertas para la ocasión, y en cada parada encuentras algo que probar. Sin escenografías artificiales, solo el pueblo tal cual es, con sus piedras claras y las vistas que se abren sobre la campiña sabina.
El plato estrella es el polentone montasolino, una polenta firme aderezada con guanciale y pecorino, servida según la receta que las familias del pueblo han transmitido de generación en generación. Junto a él, se ofrecen tres degustaciones de polenta clásica con los condimentos de la tradición local, para demostrar lo variada que puede ser una preparación que siempre se consideró humilde.
Todo está pensado para un día de invierno: raciones generosas, platos calientes y tiempo para disfrutar. Se come de pie o sentado donde se pueda, a menudo en compañía de desconocidos, que es, al fin y al cabo, como siempre han funcionado las fiestas de pueblo.
Durante la jornada, el pueblo alberga un mercadillo dedicado a la artesanía y a los productos típicos de Sabina, empezando por el aceite de oliva virgen extra, que es la verdadera riqueza de este territorio. Los expositores son, en su mayoría, productores y artesanos locales, y el mercadillo ocupa las plazas y los espacios cubiertos a lo largo del recorrido de la fiesta.
La música en vivo recorre las calles y plazas del pueblo: grupos itinerantes que se desplazan de un punto a otro, sin escenario fijo, para que el sonido acompañe a quien pasea. Para la ocasión, también se abren algunos lugares que normalmente permanecen cerrados, como la capilla del Oratorio y la iglesia de San Michele Arcangelo, junto con espacios que muestran los oficios y la vida cotidiana de antaño, incluido el horno municipal.
Con poco más de cuatrocientos habitantes, Montasola es uno de los centros más pequeños de la provincia de Rieti y pertenece a esa Sabina que se extiende entre el Tíber y los montes Sabinos. El pueblo conserva su trazado medieval, con la muralla, las puertas de acceso y las casas de piedra adosadas unas a otras. Desde la parte alta del pueblo, la mirada llega lejos, hasta los perfiles de los Apeninos.
Quien llega para la fiesta encuentra, por tanto, dos cosas a la vez: una mesa tradicional y un pueblo que se deja recorrer a pie en poco tiempo. En los alrededores se encuentran los bosques del monte Cosce y los senderos que conectan Montasola con otros pueblos de la Sabina reatina, para quienes deseen alargar el día con un paseo.
La manifestación está promovida por el Ayuntamiento de Montasola junto con el Comité de Festejos y las asociaciones del territorio, con el trabajo voluntario de gran parte de la comunidad. Es una fiesta comunitaria en el sentido más concreto: son los habitantes quienes cocinan, sirven y abren las puertas del pueblo, y eso se nota en el ambiente de la jornada.
El domingo 4 de enero de 2026, Montasola acogió una nueva edición de la Fiesta del Polentone y de las Polentas Tradicionales, primera cita gastronómica del año en Sabina. Los puestos abrieron a las 12:30 en el centro histórico, con la degustación distribuida entre plazas, bodegas y espacios cubiertos del pueblo.
En la mesa, el polentone montasolino con guanciale y pecorino, tres degustaciones de polenta clásica con los condimentos tradicionales, brochetas de cordero, dulces a base de polenta, vino local y vino caliente. El menú completo se ofrecía a precio fijo, mientras que la entrada a la manifestación fue gratuita.
Durante toda la jornada, la música en vivo recorrió las calles y plazas del pueblo, acompañando el paseo de los visitantes. En el pueblo se instaló el mercadillo con artesanía local y productos típicos de la zona, y se abrieron para la ocasión la capilla del Oratorio y la iglesia de San Michele.
A Montasola se llega en coche desde la vía Salaria (SS4) saliendo hacia Cottanello y Configni, o bien desde la Flaminia subiendo desde Magliano Sabina. Desde Roma, el trayecto es de aproximadamente una hora y media; desde Rieti, unos cuarenta minutos. La estación de tren más cercana es la de Poggio Mirteto, en la línea Roma-Orte; desde allí es necesario el coche o un servicio local.
El centro histórico es peatonal: se puede aparcar en las zonas a lo largo de la carretera de acceso al pueblo y continuar a pie durante unos minutos. En los días de fiesta conviene llegar temprano, ya que las plazas son limitadas.
La entrada al pueblo y a la manifestación es gratuita. La degustación se paga aparte, con un menú completo propuesto a un precio fijo orientativo de 15 euros.
Se trata de un evento invernal en un pueblo de colinas: calzado cómodo para los callejones de piedra y ropa de abrigo son indispensables. Los puestos abren a mediodía, por lo que es recomendable llegar por la mañana para visitar el pueblo y las iglesias abiertas antes de sentarse a comer.
Ayuntamiento de Montasola, teléfono +39 0746 675177. Actualizaciones y programa en la página de Facebook del Comitato Festeggiamenti di Montasola.
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