La bendición de los animales y los sabores de la montaña en la perla del valle del Aniene
Encaramado a más de ochocientos metros de altitud, el municipio de Jenne —en la provincia de Roma, en el Lacio— celebra cada año en enero la Fiesta de San Antonio Abad, protector de los animales y del mundo rural. Es la cita que cierra el largo calendario invernal del pueblo, inaugurado en diciembre con las actividades navideñas de la Pro Loco, y que atrae no solo a los residentes, sino también a muchas familias de origen jennese que emigraron tras la posguerra hacia el Agro Pontino: para muchos de ellos, el regreso en enero es, más que una excursión, una búsqueda de sus propias raíces.
El momento central de la mañana es la bendición de los animales frente a la iglesia: un rito sencillo y muy sentido que recuerda el vínculo ancestral entre San Antonio Abad y la cultura campesina y pastoril del alto valle del Aniene. Caballos, burros, perros y animales de granja desfilan acompañados por sus dueños, mientras las calles del casco histórico se animan con el repertorio de la banda musical «Filiberto Massimi» de Jenne, que desde hace generaciones acompaña las grandes ocasiones del pueblo.
A la parte religiosa y civil le sigue la gastronómica, que con los años se ha convertido en la más conocida: la Fiesta de la Polenta y del Fallone, instalada en los jardines de la Piazza Vittorio Emanuele III. La polenta se prepara según recetas transmitidas de generación en generación, con harina molida en el molino municipal, y se sirve humeante con salchichas y costillas de cerdo. A su lado llega el fallone, especialidad rústica típica de estas tierras, que da nombre a la fiesta junto con la polenta.
La distribución de las habas, que en la tradición local recibe el nombre de «favaro», es uno de los gestos más característicos de la jornada: las habas, cocinadas y ofrecidas gratuitamente a los presentes, han sido siempre consideradas un signo de buena suerte para el año que comienza. En algunas ediciones, la fiesta se ha enriquecido con demostraciones de elaboración de queso, con la transformación de la leche en giuncata y ricotta seguida de degustación, para testimoniar la vocación pastoril del territorio.
Definida como «la perla del valle del Aniene», Jenne es un destino ideal para quienes desean descubrir el Lacio interior lejos de los circuitos de masas: el casco histórico de piedra, los bosques que ascienden hacia los Montes Simbruini y la cercanía a la ruta benedictina hacia Subiaco conforman el marco natural de la fiesta. Participar en la Fiesta de la Polenta y del Fallone significa ver en acción a toda una comunidad —Pro Loco, banda, voluntarios, parroquia— en torno a una tradición que resiste al paso del tiempo, en una jornada de invierno en la que el pueblo se llena de visitantes provenientes de toda la provincia de Roma.
El evento está promovido por la Pro Loco de Jenne, con el patrocinio y la colaboración del Ayuntamiento de Jenne. La asociación también se encarga del rico programa navideño del pueblo, reconocido por la Región del Lacio como manifestación histórica, del cual la fiesta de San Antonio Abad representa el gran final.
El Ayuntamiento de Jenne, en el valle del Aniene, celebró a San Antonio Abad el 18 de enero de 2026 a partir de las 11:00. El momento central de la mañana fue la bendición de los animales, seguida por el acompañamiento musical de la banda «Filiberto Massimi» de Jenne, que animó las calles del pueblo con su repertorio.
El corazón del evento fue la Fiesta de la Polenta y del Fallone, instalada en los jardines públicos: polenta preparada con harina del molino municipal y servida con salchichas y costillas de cerdo, fallone, vino blanco o tinto, agua y la típica ciambellina al vino. No faltaron las habas, distribuidas a todos como símbolo de buen augurio y convivencia según la tradición ligada al Santo.
A Jenne se llega en coche desde Roma tomando la A24 hasta Vicovaro-Mandela, luego la SS5 Sublacense en dirección a Subiaco y la carretera provincial hacia Jenne (unos 90 km desde la capital). Desde Subiaco, el pueblo dista una veintena de kilómetros de carretera de montaña: en enero es aconsejable verificar las condiciones meteorológicas y viajar con equipamiento de invierno.
La bendición de los animales se realiza en el casco histórico, mientras que la fiesta se instala en los jardines públicos de la Piazza Vittorio Emanuele III, a pocos pasos del centro.
Vestirse con ropa de abrigo: la fiesta se desarrolla en gran parte al aire libre y en altitud. Se recomienda llegar por la mañana para asistir a la bendición y encontrar un lugar cómodo para comer.
Pro Loco de Jenne y Ayuntamiento de Jenne (provincia de Roma, Lacio).
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